Centrar

Arrandeterra, Coaching con caballos, Nace con el fin de aportar bienestar a las personas y darles el espacio adecuado y sagrado para su reflexión, crecimiento y aprendizaje personal. Arrandeterra significa firmeza, coherencia, atrevimiento, conectar con nuestro YO y nuestro entorno, presencia, serenidad, equilibrio y seguridad. Todo esto se representa con el dibujo de las cuatro patas del caballo, que lo plasman a la perfección.

Filosofía?

La filosofía de Arrandeterra parte de la evidencia de que el contacto con la naturaleza nos relaja, nos hace surgir los sentimientos más nobles de relación con el mundo y nos recuerda que somos parte íntegra.

Los animales no humanos son los únicos capaces de vivir el presente al 100% .Aprenen de situaciones vividas en el pasado para enfrentarse con más éxito a las circunstancias del momento. No se estancan en tiempo irreales como son el pasado y el futuro. Solucionan conforme viven.

Nos pueden enseñar, entre otras muchas actitudes de afrontamiento a la vida, a vivir el momento, tal como lo hacen ellos, ya que la única manera de relacionarse a ellos con éxito es evadiéndose de nuestro cerebro humano y poniendo -nos por unos instantes a su piel, intentando pensar como el animal que son.

Esta maravillosa capacidad es únicamente humana y trasladada a nuestra vida social puede ser un ejercicio fantástico de humildad, comprensión y aceptación de la vida.

Los caballos, por naturaleza, son unos grandes educadores emocionales. Dado que su supervivencia depende de estar alerta a las sutilezas de su entorno, captan nuestro nivel energético, incluso estando a una gran distancia.

El caballo funciona como un inmenso receptor y amplificador de emociones e intenciones. Por ello, su feedback ante nuestro estado emocional es inmediato. Esto nos da una oportunidad única de ver qué comportamiento emocional tenemos y encontrar las herramientas necesarias para modificarlo.

Nuestra actitud ante hechos que ocurren en nuestra vida determina el desenlace de estos acontecimientos. Gestionar nuestras emociones adecuadamente puede tener repercusiones altamente satisfactorias para nuestra vida.

Los caballos y demás animales, si los miramos con los ojos de la curiosidad, nos pueden enseñar una manera de vivir y convivir con el mundo bien satisfactoria.